Archivos para febrero 2007

Golpe de estado

Miércoles, 28 febrero 2007

AlcázarAndaba uno todavía medio mareado por los desvaríos del Sr. Punch que le han llevado a remodelar completamente la apariencia de su blog cuando, buscando tierra firme en aledaños más estables, se encuentra con que en uno de ellos un general bananero, sin encomendarse a Dios ni al Diablo, ha montado una revolución y exiliado a todos sus colaboradores.

Que no es que quedáramos muchos. De hecho, solo quedaba uno, yo, lo que vuelve el asunto más personal. Toda una declaración de guerra. ¿Acaso cree ese aspirante a General Alcazar poder erigirse en “Presidente de la República Pirlista” impunemente?

Ay Pirlo, que puñalada trapera me has dado. Con lo que nos habíamos esforzado con ese blog. Lo habíamos visto crecer desde que apenas tenía una entrada, adquiriendo más y más. Siendo cada vez más visitado. Puede que tú lo parieras pero los demás lo hemos criado como a un hijo.

¡Yo digo no! Esto es una guerra. Devolveremos a Pirladas a las legítimas manos del pueblo. La tomaremos entrada a entrada, en los comentarios, en los trackbacks. Ping a ping difundiremos las aberraciones que en ella se cometen hasta que la presión internacional te obligue a devolverla a quien de verdad pertenece.

Y mejor me tomo un Valium que creo que se me está yendo la olla.

Haddock

Sísifo

Miércoles, 28 febrero 2007

Tremendo corto acabo de encontrar en Moonfleet. El autor es Marcell Jankovics y fue nominado al Oscar al mejor cortometraje de animación en 1976. En palabras del propio Jeremy Fox:

Un corto impresionante en el que el dibujo y el sonido transmiten a la perfección la angustia y el sufrimiento del protagonista y hasta qué punto el castigo fue cruel.

Vía: Moonfleet

Oscars 2007

Lunes, 26 febrero 2007

Parece que Infiltrados ha sido la gran ganadora de los Oscar con las estatuillas a la mejor película y al mejor director. Y es que era difícil que Letters from Iwo Jima llevase algo en unos premios como estos. Lástima.

Y estupendos resultados para el cine español (y no es irónico): Penélope Cruz se queda sin Oscar y El Laberinto del Fauno se lleva los únicos a los que, con justicia, podía aspirar: fotografía y maquillaje, con el Oscar a la mejor dirección artística como extra. Oscars técnicos para una película que, artísticamente, es una soberana mierda.

Y Oscar a la mejor película de habla no inglesa para La vida de los otros que, por lo poco que he visto de ella, tiene muy buena pinta.

Cingular y el iPhone

Jueves, 22 febrero 2007

Interesante post el de Enrique Dans sobre las condiciones que tuvo que pactar Cingular para hacerse con el iPhone de Apple: prácticamente han tenido que comprarlo a ciegas, tienen que pagar un porcentaje a Apple de los ingresos generados por los usuarios del iPhone y no pueden incluir nada de Cingular: ni logo ni software.

En un mercado en el que habitualmente los carriers pueden tomar decisiones sobre cada detalle y función del teléfono, si llevará o no llevará WiFi, las características de memoria y procesador, etc., Cingular no ha tenido en todo el proceso absolutamente nada que decir.

Yo, que estoy harto de los puñeteros icono y botoncito de e-moción de Movistar, que lo único para lo que me sirven es para conectarme a internet cuando olvido bloquear el móvil, no puedo menos que aplaudir este logro. Por eso y por que a lo mejor así empiezan a darse cuenta las operadoras que algunos usuarios buscamos en el terminal algo más que llamar por teléfono, y que las ofertas no tienen porqué ser sólo para atraer clientes, sino también para conservarlos.

Cuando emigré de Vodafone a Movistar se lo dije bien claro cuando preguntaron: el único motivo por el que me mudaba de compañía (después de 5 años con Vodafone) era conseguir otro terminal. Y cuando terminase el periodo de uso obligatorio no tendría ningún inconveniente en volver con ellos o marcharme a otra compañía si era necesario. Es más mudé a Movistar ya con la idea de marcharme al finalizar el contrato.

Y eso que yo no le pido gran cosa al móvil. Tan sólo una buena batería, buena cobertura y una buena agenda, cómoda y que se sincronice bien (pero bien de verdad, no que se sincronice a medias) con mi ordenador. Y a ser posible que no sea un ladrillo.

Enrique Dans: Apple y los carriers: jugando duro

Productos Apple

Martes, 20 febrero 2007

Comentaba hace poco a unos amigos que a la vista del desinterés progresivo que iba experimentando en los últimos productos anunciados por Apple, al paso que iba a final de año en vez de comprarme un iPhone me iba a pasar a Linux. Evidentemente no se trataba más que un comentario jocoso, pero es cierto que cada vez tengo menos interés en las novedades que anunció Apple a principios de año. Y no es que crea que son malos productos, sino que no me satisfacen lo suficiente.

El primero en caer de la lista fue el AppleTV, algo que ya me esperaba. A primera vista parece un dispositivo excelente. Un sistema simple de ver vídeos en la televisión sin los inconvenientes de los lectores DivX tradicionales en soporte DVD. Y no creo que sea malo. Se podría mejorar su capacidad de disco, pero por lo demás está bastante bien. Si eres un usuario tradicional, que le gusta ver las películas dobladas, emitidas por la tele o alquiladas en DVD.

El problema es su rigidez. Es dudoso que reproduzca DivX, que es el típico formato que buscan los consumidores de este tipo de productos, y si tratas de descargar series de televisión antes de que lleguen a España tienes el problema de los subtítulos (aunque juraría que en la web, cuando tenían el gazapo de la versión 7.1 de iTunes, vi que reproduciría subtítulos). Y lo mismo pasa cuando te gusta un tipo de cine menos convencional, difícil de conseguir en nuestros videoclubes, y mucho menos en castellano.

Este problema no es nuevo. Tengo un reproductor de DivX excelente desde hace tres años y he podido probar otros de mis amigos y familiares, algunos de ellos grabadores de DVD. Ninguno me ha satisfecho completamente así que, en este momento, creo que la única alternativa seria es un Mac Mini, que me permitiría ver DVDs, DivX vídeos de alta definición, fotos, escuchar música. Incluso ver y grabar la TDT con un adaptador USB. Y cuando surgiese un formato nuevo no habría problema en las actualizaciones.

El segundo de los gadgets presentados en la keynote de enero, su producto estrella de este año, el iPhone, no está nada mal. La carencia de 3G y cámara de vídeo apenas me importan, pues no las utilizo, y una cámara de 3 megapíxels puede ser muy buena si se acompaña de una buena óptica y un buen procesado de la imagen. Me preocupan más otros detalles: la ausencia de teclado, pues no estoy seguro de lo cómodo que será, digan lo que digan; la aparente imposibilidad de manejarlo con una sola mano; la duración de la batería, que a priori me parece escasa, sobre todo teniendo en cuenta todo lo que quieren que haga (reproducción de vídeo, de audio y conexión WiFi) y el hecho de que la batería sea fija. Esto no me preocupa tanto por la falta de posibilidad de cambiarla (nunca me ha hecho falta y todos mis móviles se han comportado como si la batería estuviese fija) sino por el hecho de no saber donde va la tarjeta SIM. En ninguna de las fotos que he podido ver se aprecia dónde va insertada y, salvo casos excepcionales, en todos los móviles suelen ir debajo de la batería. ¿Estaremos ligados a la compañía que venda el iPhone por no poder cambiarle la tarjeta SIM? Conociendo a Apple, y dado que ni mencionan la posibilidad de comprarlo libre, no me extrañaría nada.

Al igual que con el AppleTV, los detalles negativos hay que tomarlos con precaución, a la espera de que se repartan las primeras unidades y ver las impresiones de los primeros usuarios. De seguro que no han de faltar multitud de fotos y vídeos sobre los desembalajes, e incluso destripando algunos de ellos. Pero a diferencia del AppleTV, el iPhone tiene detalles que me llaman mucho la atención. La comodidad con que se manejan las fotografías, la agenda y su sincronización, navegador y cliente de correo como Dios manda (si le añaden un lector de feeds rss ya será la caña) y, sobre todo, la manejabilidad. Todos, absolutamente todos los móviles que he usado y probado, son incómodos. Uno puede acostumbrarse más o menos, pero siempre han sido incómodos. Si el iPhone cumple lo que promete es posible que incluso le tolere el tener que usarlo a dos manos. Aunque creo que echaré de menos un lápiz como los de las PDAs tradicionales. Aunque dado su precio, creo que voy a tirar durante bastante tiempo con mi Sony-Ericsson K610i (eh, por lo menos lleva una i, el final, en lugar de al principio pero la lleva ;).

Por otro lado, hay que tener en cuenta que tanto el AppleTV como el iPhone son productos 1G con todos los riesgos que eso conlleva; y si no véase el ejemplo del iPod, que no empezó a despegar realmente hasta la 4G o las espectaculares mejoras de las segundas versiones de los MacBook (Pro y no Pro). Es posible que las siguientes generaciones nos deparen sorpresas mucho más agradables, pero para eso hace falta mucha paciencia.

El tercer producto de este año, la remodelada Estación Base AirPort Extreme, viene a rebufo del AppleTV, para que los usuarios de este gadget puedan hacer streaming de vídeo cómodamente y de una manera decente; con los estándares 802.11b y g esto hubiera sido bastante difícil. Una actualización era obligada. De hecho ni siquiera se presentó en la keynote de enero. Apareció sin más en la web de Apple, a la chita callando y sin avisos previos. Además del nuevo diseño (al estilo del MacMini) y el estándar 802.11n, se le habían añadido puertos ethernet extra (ya no era únicamente un router inalámbrico) y ahora se le podía conectar un disco duro al puerto USB, además de una impresora; también se ampliaba el rango de cobertura hasta, teóricamente, 5 veces más. Para mí, que andaba loco buscando la anterior Estación Base (por necesidades estéticas y tecnológicas) era como un regalo venido del cielo. Podéis imaginar mi decepción cuando me enteré de que no tenía módem. Comprar un módem ADSL además de la Estación Base ya no se me hace tan atractivo, más teniendo en cuenta que se pueden buscar otras alternativas. De hecho, ya le he echado el ojo a su hermana pequeña la AirPort Express.

Afortunadamente, la gama de ordenadores sigue teniendo un gran interés. Un Mac mini y un iMac están en mis puntos de mira, el primero como reproductor multimedia, como comentaba antes, y el segundo como ordenador de sobremesa. Y, por supuesto, Leopard está cada vez más cerca.

Jobs y el DRM

Domingo, 18 febrero 2007

Mucho le están criticando a Jobs por su hipocresía frente al DRM, pero es que la cartita de marras se las trae. No voy a dar la lata con ella más que los enlaces al pie de este post, que ya dicen bastante y mejor que yo. Pero sí quiero comentar un par de cosas.

Ni sin DRM pienso comprar música en formato electrónico mientras los precios no me compensen la falta de soporte físico. Lo siento, pero a mí, 10 euros por un álbum no me parece barato. Por ese precio me voy a una tienda y lo compro en CD por un par de euros más. Luego lo ripeo, que por mucho que digan, ningún juez me va a condenar por ello y ya puedo disfrutar de él en mi reproductor MP3, sea el que sea. Y en el coche, y en la cadena de música del salón, y en el DVD del cuarto de estar. Y si mis colegas no tienen reproductor de MP3 (Dios les libre) también puedo llevarlo a su casa.Y encima tengo, como extras, las letras de las canciones y la carátula sin tener que buscarlas por internet. Y copia de seguridad de serie y en una presentación más o menos lujosa.

Justo como dijo Bill Gates hace poco y todo el mundo se rió de él.

Comentarios a los Thoughts on Music de Jobs:
Interiuris: Pobre Jobs.
Error 500: Steve Jobs, iTunes y el DRM.
Denken Über: Steve Jobs y el DRM en música.
DVD Jon en So Sue Me.

Ratón humano

Domingo, 18 febrero 2007

Ni idea de qué va ésta página por motivos obvios. Me la acaban de pasar por correo electrónico y me ha hecho gracia.

Gracias, Euge.