Archivo para marzo 2006

Amor a primera vista

Miércoles, 15 marzo 2006

Esto se puede decir que me pasó con Sage. O casi.Sage es una extensión de Firefox que aumenta su versatilidad a la hora de leer blogs. De hecho lo transforma en un verdadero lector de feeds al estilo de Bloglines (mi lector de feeds habitual) y, pese a no contar con tantas opciones como este último (o, quizás, por eso) resulta en un manejo mucho más cómodo y una visualización más agradable de tal forma que, en sólo tres días de uso, ya lo ha sustituido para la lectura de los blogs más habituales (o sea, los que leo casi todos los días).

Sage administra los marcadores dinámicos que tengamos agregados en Firefox por medio de una barra lateral fácilmente ocultable con una sencilla combinación de teclas (Alt+S) o un par de clics de ratón. Pinchando en el marcador deseado, descarga las entradas correspondientes y las muestra según una plantilla predefinida (se tratas de hojas de estilo en cascada, CSS) que, por supuesto, podremos personalizar a nuestro gusto en una pantalla de configuración extremadamente simple gracias a poner las opciones justas y nada más. De hecho en la web del autor hay varias plantillas para descargar, algunas muy buenas, aunque la que usa por defecto ya es excelente. Como muestra, un botón (la interfaz por defecto):

sage - default

Por si quereis compararla con la interfaz de Bloglines:

bloglines

Comparada con Bloglines carece de algunas características interesantes como el guardado de los posts que no se han leído, el hacer anotaciones con un par de clics de ratón o la ubicuidad que da un lector on-line, pero a cambio te da una mayor flexibilidad a la hora de organizar los blogs en carpetas, una mayor rapidez de uso y unos blogs más agradables de leer (algunos más incluso que el diseño original del blog, véase Gizmodo, por poner un ejemplo). Y la cuestión de la ubicuidad se solventa con un Pendrive y el PortableFirefox

Curiosidades

Miércoles, 8 marzo 2006

Muy chula esta mesa de Pinball Futurama, sé de alguno que babeará por una.


Aunque yo me conformaría con uno de estos:

Vía: Bboing!

Sin embargo esto otro…


Esto sí que es útil. Posee unos conductos para llevar los auriculares directamente a las orejas. Te dejas el pelo largo, compras un iPod nano (si no lo tienes ya) y que te echen bodas, conferencias, seminarios, reuniones de trabajo… Conseguirías lo mismo con un porrillo pero está menos mal visto.

Vía: El blog de Enrique Dans

Pedro Farré en El Mundo

Miércoles, 8 marzo 2006

La web del Mundo tiene una sección dedicada a charlas en modo chat con determinadas personalidades. Allí, los internautas planteas preguntas de forma ordenada que el invitado va respondiendo en directo. La sección se llama “Encuentros digitales” y ayer le tocó a Pedro Farré, abogado de la SGAE. Las respuestas de Farré son bastante tendenciosas (cuando no se escaquean directamente) pero conviene echarles un vistazo y meditarlas detenidamente para encontrarle refutaciones más sólidas que el “yo comparto mi música con quien me da la gana”.Vía: davidgp.com

Syriana

Martes, 7 marzo 2006

Si ayer hablaba de juegos de tronos medievalescos hoy tocan otros más prosaicos. Syriana es un descarnado vistazo a la situación en Oriente Medio. Sin medias tintas y arremetiendo contra todos: políticos corruptos, abogados sin escrúpulos, ejecutivos ambiciosos, emires derrochadores, espionaje, terrorismo, fundamentalismo y, por encima de todo, dinero. Toda la trama arranca de las maquinaciones de una empresa petrolera para mantener su cuota de beneficios, gira en torno a eso y termina con ella. La situación en Oriente Medio es solo eso: ignorancia e intereses económicos. Unos intereses tan poderosos que nada podemos hacer contra ellos salvo, quizás, esperar a que llegue el (inevitable) desastre.
Nota: Notable

Una cita

Martes, 7 marzo 2006

Aquí Pork-Chop Express con sus consejos en una oscura y tormentosa noche: Cuando un maníaco te agarra por el pescuezo, te golpea la cabeza contra un muro, te mira fijamente y te pregunta si has pagado lo que debes, devuélvele la mirada al mamón y recuerda lo que siempre dice Jack Burton: “¿Has pagado tus deudas, Jack?”, “Sí, señor, el cheque ya está en camino”.

Jack Burton, conductor de camión
(Golpe en la Pequeña China, 1986, John Carpenter)

Juego de Tronos

Lunes, 6 marzo 2006

Libro:Juego de Tronos (Canción de Hielo y Fuego/1)
Autor: George R. R. Martin
Editorial: Gigamesh

La verdad es que tardé en leer este primer libro de la serie Canción de Hielo y Fuego debido a tres factores. Uno era el hecho de que se tratase de un libro de género fantástico, que no me suele atraer especialmente. Por otro lado, su extensión de casi 800 páginas elevaba tanto su precio que, para comprar a ciegas (o, si se prefiere, iniciarme en la obra del autor) preferí decantarme por Muerte de la luz, otro libro de su autor de extensión más corta (por tanto más barato), autoconclusivo y de temática de ciencia ficción, más acorde con mis gustos. Y eso me dió el tercer motivo para alejarme de este libro. Muerte de la luz resultó ser un coñazo bastante intragable que me costó Dios y ayuda no dejarlo por la mitad y del que nunca entenderé qué le ven los demás para ponerlo, como lo ponen, por las nubes. Por estos y otros motivos más circunstanciales, y pese a las recomendaciones de bastantes amigos míos, algunos verdaderos devotos de la serie, he tardado más de cuatro años en leer este libro (de hecho, han tenido que dejármelo para que lo hiciese; bien es cierto que fui yo quien lo pidió).

El resultado ha sido bastante positivo, si bien no se trata de la gran maravilla que preconizaban en gran parte debido a que resulta un quiero y no puedo. Se pretende una obra adulta, con un escenario complejos y personajes bien desarrollados y se queda en una obra para lectores, digamos… adolescentes con intereses, con demasiadas simplificaciones y personajes estereotipados.

El libro tiene una lectura amena que engancha hasta el final y el escenario descrito es bastante más interesante de lo que suelen ofrecer otras obras de fantasía demasiado deudoras de Tolkien. Se plantea más como un escenario medieval, con diferentes señores feudales envueltos en conspiraciones y luchas de poder (de ahí el título de Juego de Tronos) en el que la magia apenas hace acto de presencia, pareciéndo más superstición que la magia tradicional de hechizos, elfos, magos, etc. De hecho creo que alguien comentaba (lo siento, no recuerdo quien, e incluso es posible que se refiriese a otra obra) cuando se publicó el libro, que al contrario que en otras obras/series al uso, en las que la magia era muy difícil de utilizar porque estaba desapareciendo en favor de la ciencia, en esta la magia había desaparecido para, en el momento en que se desarrolla la trama, empezar a reaparecer. Veremos lo que pasa en los siguientes volúmenes.

Sin embargo, este pretendido “juego de tronos” se vuelve vacío cuando Martin desvía su atención a detalles completamente accesorios de tal forma que lo único que se nos muestra son levísimos esbozos que apenas permiten imaginar nada al lector. Tenemos unos malos muy malos, que desean aprovecharse del rey y unos buenos muy buenos y tontos de solemnidad. No hay terminos medios; esquematismo y estereotipos puros. Por el medio una serie de secundarios que no sabemos a qué bando pertenecen porque, o bien Martin apenas les dedica tiempo, o bien les hace cambiar de chaqueta según sus deseos del momento. Incluso los leves toques de cinismo que tiene al hacer que la casa Stark (los buenos) reciban collejas por todos lados, se vienen abajo al estar narrados de forma que provoquen el mayor impacto emocional en el lector reforzando una idea que ya le ha quedado bien clara: que los Lannister son muy-muy malos; unos cabrones de cuidado, vaya.

Es de agradecer la manera que tiene George RR Martin de complicar la lectura dedicando cada capítulo al punto de vista de uno de los distintos personajes, llegando a elaborar hasta tres subtramas totalmente independientes entre sí. Desgraciadamente esto conduce a Martin a dos errores graves. Por un lado alarga inecesariamente un libro que bien podía haberse contado en la mitad de páginas; por ejemplo, todos los capítulos dedicados a Daenerys y su hermano son totalmente prescindibles. Por otro lado, desliga tanto la acción del personaje principal (se pretende una obra coral sin conseguirlo plenamente) que al final, cuando tiene que terminar el libro, este no lo hace. La sensación que queda es la de un libro inconcluso, de continuará, que te obliga a comprar el siguiente de la serie.

En resumidas cuentas: un libro que engancha hasta el final, ideal para pasar el rato pero al que no puedes pedirle más o corres el peligro de notarle en demasía las costuras.

Nota: aprobado alto.

Einstein el loro

Jueves, 2 marzo 2006

 

Como tenía ganas de probar lo de los vídeos de YouTube (simplemente por probar, pues el vídeo es algo que no me interesa demasiado, pero alguna utilidad podrá tener) aquí dejo el vídeo de Einstein, un loro que imita a otros animales. Lo encontré a través de Curioso pero inútil y coincido con Remo: lo mejor es su risa malvada.